DJ Sonia López welcomed Alma and Diana López, introducing them as “the amazing Latina business co-owners who co-founded the bakery Cakes by Edith with their parents.”
Alma and Diana literally grew up in the bakery business. “We are Mexican. Our parents are from Michoacán,” Alma said. She explained that her parent started the bakery when they were about eight and twelve years old.
The early years were marked by major challenges. “It was a little hard though because 2008 was the recession… my mom had just given birth,” Alma said.
Diana added that in the beginning her parents’ goal was to “sell at least a $100 a day… to pay the rent of the location and pay the mortgage… my parents had literally $0 to themselves.”
Growing up inside the business shaped the sisters’ perspective. “There’s two stories of Cakes by Edith. It’s my mom and dad’s story, but then there’s our story that we had a different POV of,” Diana said.
Today, that story includes growth and employment. “This year 2025, it’s the year that we’re employing the most employees ever in Cakes by Edith’s history… we are creating jobs and we are sustaining families,” Diana said.
Beyond the bakery counter, the sisters are expanding what a panadería can be with cake decorating classes and other events.
Cakes by Edith has two locations: one in Taylorsville and another in Riverton.
Pastelería y Panadería Edith: Hermanas impulsan el legado de una panadería familiar
La DJ Sonia López dio la bienvenida a Alma y Diana López, presentándolas como “las increíbles co-propietarias latinas que cofundaron la panadería Cakes by Edith junto a sus padres”.
Alma y Diana literalmente crecieron dentro del negocio de la panadería. “Somos mexicanas. Nuestros padres son de Michoacán”, dijo Alma. Explicó que sus padres iniciaron la panadería cuando ellas tenían aproximadamente ocho y doce años.
Los primeros años estuvieron marcados por grandes desafíos. “Fue un poco difícil porque en 2008 fue la recesión… mi mamá acababa de dar a luz”, contó Alma.
Diana agregó que, al inicio, la meta de sus padres era vender “al menos 100 dólares al día… podíamos pagar la renta del local y la hipoteca… a mis papás literalmente no les quedaba nada para ellos”, dijo.
Crecer dentro del negocio moldeó la perspectiva de ambas hermanas. “Hay dos historias de Cakes by Edith. Está la historia de mi mamá y mi papá, y luego está nuestra historia, desde un punto de vista diferente”, explicó Diana.
Hoy, esa historia incluye crecimiento y generación de empleo. “Este 2025 es el año en el que tenemos más empleados que nunca en la historia de Cakes by Edith… estamos creando empleos y sosteniendo a familias”, afirmó Diana.
Más allá del mostrador, las hermanas están ampliando lo que puede ser una panadería, con clases de decoración de pasteles y otros eventos para la comunidad.
Cakes by Edith cuenta con dos locales: uno en Taylorsville y otro en Riverton.